EL CANTAMISA
Vamos a recordar un evento religioso y familiar que trascendió por su repercusión en el pueblo de Villalmanzo. Me refiero al cantamisa de nuestro hermano y convecino, don Clementino Arnaiz Rodrigo, en aquel 23 de septiembre del 1963 y a la boda de su hermano, la primera comunión de sobrinas y primo, en el mismo día del cumpleaños de su padre, Fausto. ¡Una celebración completa!
Preparación: Después de muchos años de estudio en los seminarios menor y mayor de Burgos “Clemen” iba a ser ordenado sacerdote. El pueblo y a su frente el alcalde, Julio Martínez, quiso preparar una celebración popular en el día del cantamisa. Redactó un bando invitando a todos a unirse a la fiesta y a ornamentar las calles. Rogaba que aquel día dejaran un tiempo las faenas, en general agrícolas, y se sumaran a la fiesta del primer cantamisa en el pueblo después de muchas décadas o siglos. Como de costumbre el pregonero pasó por las esquinas proclamando el bando. Y Villalmanzo no defraudó a su alcalde. Con rústicos medios, pero con gran entusiasmo, erigieron varios arcos con ramas, colgaron en las calles pancartas con lemas alusivos a la ceremonia, banderitas, guirnaldas y adornaron con mantones los balcones. Incluso, su cuñado Victorino se arriesgó a poner la bandera vaticana en lo alto de la torre.
Cantamisa: Don Clementino recibió las órdenes menores en Burgos y fue ordenado sacerdote el 21-09-63. Coincidiendo con el cumpleaños de su padre Fausto, el 23 de septiembre de 1963, iba a celebrar su primera misa en su pueblo natal. Toda la gente que había participado en el ornato del pueblo estaba entusiasmada. De la casa paterna partió el cantamisano y se formó un improvisado cortejo acompañándole. Las gentes ocupaban los laterales de las calles. Unos sacerdotes amigos formaban dos hileras a los lados. El nuevo cura iba por el centro precedido por los tres niños que tomarían la primera comunión. A continuación venían los novios, Eulogio y Pilar con los padrinos del cantamisano y de la boda. Las autoridades les seguían con los invitados vestidos con sus mejores galas y el pueblo que quería participar en la celebración. Su madre (q.e.p.d.) desgraciadamente no pudo contemplar a su hijo en tan anhelado día. En cambio, el anciano sacerdote del pueblo, don Ángel Segura, asistió emocionado a la ceremonia de su discípulo. La primera misa solemne en el pueblo del nuevo sacerdote fue cantada por las afinadas voces del coro y de los acompañantes. El nuevo sacerdote ofició la misa con gran fervor asistido por numerosos sacerdotes. Después vino el besamanos por los asistentes, las felicitaciones y unas escasas fotos.
Boda: Durante el cantamisa, “Clemen” unió en matrimonio a su hermano Eulogio con su novia Pilar. En la parte delantera de la iglesia, cerca del altar, estaba la pareja de contrayentes con los padrinos a sus lados. Los novios vestidos de negro, intercambiaron las arras y se dieron el “sí quiero” con las clásicas promesas de amor, ayuda y fidelidad, teniendo como testigo principal al nuevo sacerdote en su primera misa solemne. Después vendrían las enhorabuenas de familiares e invitados y las fotos para el recuerdo, el banquete de bodas y el baile. Y como en el cuento: “fueron felices y comieron…”
Primera comunión: En su primera misa en Villalmanzo, “Clemen” administró la primera comunión a sus sobrinas. María Luisa Sanz y María del Carmen Arnaiz, con el bonito y clásico vestido blanco recibieron con fervor al Señor. También hizo la primera comunión su primo “Toñín” (q.e.p.d.)
Bodas de Oro: El día 23 de septiembre del presente año 2013, Eulogio y Pilar celebraban sus Bodas de Oro matrimoniales y “Clemen” las suyas sacerdotales. Éste quiso recordar los 50 años de sacerdocio con la celebración de una misa solemne en su pueblo de Villalmanzo el 21-09-13. Con los supervivientes de aquella efeméride, los nuevos familiares, amigos y gente del pueblo asistieron a una misa cantada con toda solemnidad por el coro parroquial. Al inicio de la misma se recordó aquel acontecimiento. En la predicación, “Clemen” rememoró emocionado aquel día, dando gracias a Dios por haber llegado a las Bodas de Oro, acompañado por alguno de los que participaron en tal fiesta y agradecido a los que ornamentaron el pueblo, rogando por aquellos que pasaron a mejor vida. ¡Que Dios les recompense aquel entusiasmo y trabajo! Al final de la misa, la parroquia de Villalmanzo le obsequió con una imagen dedicada. En sus Bodas de Oro, Eulogio y Pilar reiteraron sus promesas matrimoniales de seguir con amor e ilusión sus días. María Luisa y Mary Carmen renovaron su primera comunión. ¡Esperamos que sigan cumpliendo muchos años con salud y felicidad! Acabada la misa se hicieron fotos con familiares y amigos. Posteriormente invitaron a un ágape en un restaurante próximo donde fueron obsequiados con recuerdos.
Conclusión: En el diario de entonces, “La Voz de Castilla” del 26-09-1963, aparece con detalle la reseña de estos acontecimientos. ¡Vaya fiesta de cumpleaños de nuestro padre Fausto! Quiso que sus convecinos participaran en su alegría invitando a los parroquianos en los bares del pueblo y al baile de bodas. Fue un gran día que le llenó de felicidad por tantos acontecimientos alegres y memorables. Pocas veces se habrá dado una celebración cuádruple semejante. ¡Villalmanzo también gozó de una fiesta bien especial! Los que asistimos a la primera misa, boda, primera comunión y cumpleaños, nos alegramos enormemente de acompañar a los que han llegado a sus Bodas de Oro. Fausto después de una larga y trabajosa vida falleció en 1986. Por cierto que jamás he presenciado tanto acompañamiento de sacerdotes como en su funeral. ¡Que Dios le tenga en su gloria porque fue bueno, querido y apreciado! “Clemen” ha seguido su labor pastoral durante estos 50 años en diversas parroquias y como profesor en seminarios, colegios e institutos. Eulogio y Pilar después de sus variados y esforzados trabajos de agricultores, ganaderos y viticultores viven felizmente jubilados. Las de la primera comunión se casaron y tuvieron familia dedicándose por entero a ella y a otras ocupaciones. En la misa los acompañamos los antiguos y nuevos familiares, amigos y vecinos del pueblo. Les felicitamos y les deseamos salud y bienestar para seguir adelante con ilusión... ¡hasta sus próximas bodas!
Carriguera