PREPÁRATE PARA EL FRÍO POR NURIA ADRIÁN
1. MANTENER Y REFORZAR LOS HÁBITOS DE HIGIENE PARA EVITAR EL CONTAGIO DE RESFRIADOS Y GRIPE
-Lavarse las manos tras sonarse, ir al baño, antes de comer y cocinar. Evitar tocarse los ojos, la boca y nariz; ya que así es como se propagan los virus presentes en las manos.
-Utilizar pañuelos desechables. Taparse la boca al estornudar o toser.
-No fumar y evitar el humo de tabaco.
-Mantenerse alejados de personas que tengan gripe. Evitar estar en locales cerrados, mal ventilados o con aglomeraciones.
-Aprender a toser y a expectorar.
-No tomar antibióticos si no han sido recetados por un médico.
-En los grupos en los que esté indicado, vacunarse.
2. EVITAR CAMBIOS BRUSCOS DE TEMPERATURA
-El problema está cuando salimos de una estancia caliente. La ropa es la herramienta que tenemos para combatirlo y por ello, es esencial que sepamos elegir la más indicada. Al salir, debemos abrigarnos para mantener la temperatura corporal constante. Al llegar de la calle debemos exponernos al calor de forma gradual.
-La temperatura óptima en casa es 21-23º con una humedad del 30%. Hay que ventilar periódicamente, abrir las ventanas 15 minutos por la mañana, si por la noche el ambiente se carga se debe ventilar la habitación. Pon recipientes con agua: un exceso de calefacción puede resecar la piel, boca y mucosa nasal impidiendo que esta actúe como defensa frente a los virus.
3. LLEVAR ROPA ADECUADA
-No abrigarse en exceso. Usar tres capas (técnica «cebolla») para estar secos y calientes:
1ª en contacto con la piel, transpirable (evacúa la humedad y mantiene calor corporal);
2ª estabiliza la temperatura y
3ª impide perdida de calor (chaqueta).
-La mayoría del calor se pierde por los pies, manos, oídos y cabeza. Usa guantes, gorros, calcetines (algodón, lana) y respira a través de una bufanda. De esta forma conservaremos mejor el calor corporal. No aplicar calor directo a los pies y piernas.
4. PROTECCIÓN EN EL HOGAR
-Un aislamiento térmico correcto permite un ahorro energético, económico y un sistema de calor adecuado.
-Revisar la ventilación y calefacción. Especial cuidado con braseros, estufas… no usarlos por la noche. El monóxido de carbono es un gas no irritante, sin olor ni color, que se produce por mala combustión del gas natural, la leña, el carbón... en altas concentraciones puede generar la muerte. Es mejor la calefacción de radiadores sin combustión, es decir sin llama.
5. REFORZAR EL CUIDADO DE LA PIEL
Los cambios de temperatura y climas fríos hostiles la afectan mucho. Hidratar, proteger y nutrir la piel para evitar descamaciones y grietas. Proteger los labios con hidratante labial o cacao.
6. CUIDAR LA ALIMENTACIÓN Y NO DEJAR DE BEBER AGUA.
Con el frío nos apetecen platos más abundantes, calientes y elaborados. Es importante mantener el peso y seguir una dieta sana, variada y equilibrada. Sí tienen beneficio probado:
-los entrantes ligeros (verduras en sopas, cremas, salteadas o a la parrilla) sustituyen a las ensaladas frescas, menos apetecibles en esta época, y nos aseguran el aporte de fibra, vitaminas y pocas calorías.
-la fruta de temporada entre horas y de postre, los cítricos (naranjas, mandarinas, kiwis) son ligeros y muy ricos en fibra y vitamina C (ayuda a aumentar las defensas). La vitamina A (en leche, la yema de huevo, zanahoria, el tomate) evita la resequedad del cutis y las grietas en los labios. La vitamina E (en frutos secos y aceites vegetales) es antioxidante.
7. CUIDAR EL ESTADO DE ÁNIMO
El frío para muchos es tiempo de estrés y de tristeza. Es importante mantener una actitud y una disposición positiva. Resulta de gran ayuda descansar y dormir en un ambiente agradable y con temperatura adecuada. El mal tiempo invita a quedarse en casa perdiendo la insustituible fuente de salud que supone la compañía. Pasa tiempo con amigos y seres queridos, abrígate y reúnete con ellos. Continúa con la partida semanal.
8. MOVERSE ES MUY IMPORTANTE.
El ejercicio físico es importante para la salud física y mental. Pasear por terreno llano con marcha rítmica más lenta al principio y al final. Hazlo a horas que no sean de digestión, mejor cuando la temperatura sea más suave. Al volver, masajéate con una crema hidratante desde los pies a las piernas y muslos. Si el tiempo te lo impide, camina dentro de casa.
*FELIZ Y SALUDABLE OTOÑO-INVIERNO*
Nuria Adrián