Medicina

NUTRICIÓN ASOCIADA A LA  BUENA SALUD

La Nutrigenómica es la ciencia que estudia la interacción entre nutrición y expresión de los genes. La nutrición es el botón de encendido y/o apagado y la clave de que se expresen bien o mal nuestros genes. Si se expresa mal, el sistema inmune funciona mal y nos ataca. 

Una alimentación errónea puede alterar nuestra salud. El ser humano evoluciona y tiene gran capacidad de adaptación a su entorno… ¡pero no tanta!. En un periodo de tiempo insignificante hemos introducido en nuestra dieta un exceso de grasas trans (todo aquello que se elabora a partir de un cereal en el horno o frito), alimentos refinados, procesados cárnicos de dudosa procedencia, azúcares y muchos químicos como conservantes, pesticidas, potenciadores de sabor, etc.  Esta alimentación está provocando un aumento exponencial en la incidencia de cánceres y enfermedades cardiovasculares que es de lo que fallece más de la mitad de la población occidental hoy día.

Las generaciones alimentadas a base de comida rápida, refrescos, bollería, embutidos aún son jóvenes y los problemas graves empiezan a aparecer a partir de los 30-40 años. Por ejemplo, se ven cada vez más casos de artrosis y arterioesclerosis, enfermedades que deberían empezar a dar síntomas en la “tercera edad”, en chicos y chicas de apenas 20 años. Somos víctimas de la globalización, de la comida basura, del exceso de azúcares y de la industria química. Nuestros genes están preparados para consumir lo que les da la tierra. Nuestro aparato digestivo no reconoce mucho de lo que consumimos, como bebidas de cola, fritos  o azúcar refinado, y el sistema inmune puede volverse loco en el intestino y atacar en exceso produciendo alergias (dermatitis, asma…) e intolerancias.

El problema principal es que no se suele achacar el estado físico ni emocional a la dieta, pero ya lo dijo Hipócrates “somos lo que comemos”. Por ejemplo, si alguien sufre de estreñimiento o diarrea el intestino se irrita y lo más habitual es que le duela en la zona lumbar. Cuando a una persona en edad avanzada le duele el brazo izquierdo lo primero que piensa es en el corazón, pero si le duele la espalda nunca piensa que puede ser su intestino.

 

La nutrición es uno de los factores que más influye en la buena expresión de los genes, pero también influyen otros factores como el medio ambiente, el estrés o la actividad física. Probablemente el factor principal de una dieta sana es la ACTIVIDAD FÍSICA. Hay evidencia de que el factor protector de la actividad física en enfermedades degenerativas es mayor que el efecto de ciertos nutrientes, así que lo mejor sería combinar ambos. Está demostrado que la actividad física en el factor más importante para una buena expresión de los genes. Debemos entender como dieta sana aquella que proporciona niveles óptimos de nutrientes para el mantenimiento y regeneración del organismo, y bajos niveles de alimentos perjudiciales.

 En general conviene tomar verduras de todos los colores, cereales integrales, legumbre, fruta, frutos secos, aceite de oliva, pescado, huevos, yogures, poca carne y abundante agua y actividad física. Y para los niños consejos similares, sobretodo reducir azúcares, alimentos refinados, fritos, bollería, embutido. Ellos deben comer más proteínas que los adultos proporcionalmente. Los lácteos están indicados si no hay intolerancia, pero bajos en grasas y a partir de la adolescencia derivados lácteos en vez de leche. 

 

Información extraída de entrevista a Itziar Glez. de Arriba, presentando su libro “¿Qué es una dieta sana?”, donde parte de los beneficios de este libro, a parte de su  estupendo contenido, van destinados al estudio contra el cáncer. 

                                                                           Escrito por Sara Díez, fisioterapeuta.

 

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