CÓMO VIVÍAN EL VERANO
Para este artículo he decidido dar mi propio punto de vista sobre la Navidad y cómo la he vivido en mi infancia. Además, aporto diferentes historias que he reunido a través del relato de algunos de nuestros residentes.
Comienzo diciendo que las Navidades son días muy especiales para mí, sobre todo por lo que ellos significan: reunir a toda la familia. También es verdad que se van haciendo más complicadas cuando van faltando algunos de nuestros seres queridos.
Voy hacer especial mención a mis abuelos, porque ya no están y porque gracias a ellos tengo los valores que a día de hoy me definen como persona. Mis abuelos vivían las navidades en familia. Eran el pilar de unión de toda la familia. Conseguían reunir a: hermanos, tíos, sobrinos, hijos y nietos. Todo era un gran jolgorio donde la alegría y las carcajadas eran las protagonistas.
Mi abuela preparaba una cena estupenda para toda la familia y mi abuelo contaba historias de Navidad de cuando era más pequeño. Se cantaban villancicos y entre toda la familia poníamos el árbol de Navidad y decorábamos toda la casa.
Todo tenía un gran significado y cada miembro tenía su función más que definida.
Guardo un muy buen recuerdo de aquellas navidades que mis abuelos lograron hacerme vivir, por ello que a día de hoy, a pesar de su ausencia, intento seguir reviviendo con el resto de miembros de mi familia: hacer que estos días sean significado de familia, alegría y amor.
En las siguientes líneas voy a intentar describir lo que algunos de nuestros residentes me han contado sobre cómo eran sus navidades cuando eran niños.
Todos los residentes coinciden en que cuando eran pequeños celebraban la Navidad sin tantas cosas como ahora y que nada tenían que envidiar.
En aquellos años no tenían televisión, y había pocos juguetes, sólo algún balón de trapo o un caballo de cartón. Los reyes nunca les traían lo que pedían (en el caso de que se pidiese algo).
Todos coinciden en que vivían en una casa humilde, y muchos de ellos para comer mataban un gallo/cordero que criaban en casa (no había reyes ni regalos como ahora) y unas migas/gachas.
Además relatan que los chicos y chicas del pueblo tocaban la zambomba y las castañuelas; e incluso alguno tocaba con una botella y una cuchara.
En Nochebuena, después de cenar, toda la familia acudía reunida a la misa del Gallo. Era una tradición que todo el mundo en el pueblo llevaba a cabo.
Después de la misa del Gallo se iba a casa y se esperaba al día siguiente para volverse a reunir el día de Navidad toda la familia.
Para finalizar este artículo, quiero hacer hincapié en que en este centro intentamos que nuestros residentes estén como en su casa y más especialmente en estas fechas. Les hacemos sentir que son importantes y que son miembros de una gran familia que es “El Racimo”.
Para ello realizan talleres en los que realizan la decoración que se va a tener en el centro durante estas fechas, además, se ensaya una obra de teatro en la que los protagonistas son los propios residentes del centro, se cantan villancicos, etc.
Desde el centro residencial “El Racimo” os deseamos que tengáis unas felices fiestas rodeados de los que más queréis.
¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!
Para que veáis lo bonita que ha quedado nuestra “casa”, aquí os enseñamos algunas fotos. Esperamos que os gusten
En ellas aparecen: el árbol decorado con adornos hecho por los propios residentes, el belén, los adornos que han cosido ellos mismos para poner en las puertas y las tarjetas navideñas que han hecho para felicitar las navidades a residentes, familiares y trabajadores.


