DESALOJOS...
Es sábado y el tío Nico está muy preocupado. Se ha metido en un lío y no sabe cómo va a salir de él. Partimos
de paseo para desahogarnos un poco... Tenía tanta necesidad que comenzó sin más introducción. "No te puedes imaginar en qué situación me encuentro..." -Yo callo y escucho; se le veía tan necesitado de hablar que me parecía impertinente interrumpirle, hice ademán de ánimo y en eso me quedé. –"Ya sabes que de vez en cuando, vamos unos días a pasarlo con los hijos al barrio de Usera y ahí me pilló lo que no solemos ver por esta zona. Una mañana, al regresar del paseo por el barrio, veo a mucha gente arremolinada junto a la puerta de un bloque de vecindad como tratando de impedir que entrasen unas personas. Curioseé un poco y no tardé en caer en la cuenta de lo que allí sucedía: trataban de impedir un desalojo judicial. Conoces bien lo nervioso que me pongo cuando siento algo injusto allí donde estoy; pues bien, me faltó tiempo para meterme y abrocharme a los brazos del pelotón de los que allí estaban: ¡Aquí no entra nadie!, y ¡de aquí no sale nadie! Seguimos gritando, así como media hora o más y al oír los gritos, se acercó más gente, de tal modo que la calle quedó cortada largo rato y los gritos no cesaban. Se decía de todo, como bien sabes; sin reparar en ello repito lo que todo el mundo dice, y agrito pelado queríamos atemorizar a los que venían con intenciones distintas. Pero en un momento, alguien me coge del brazo, me saca fuera y me dice: "¿Sabe usted lo que está haciendo? Ésta es una orden judicial y usted se enfrentando a la justicia". Se me cayeron las ínfulas de golpe, y sin más protestas me llevaron a declarar. Y así procedieron con dos o tres más. Para qué te voy a contar más, amigo...¡Ahora tengo a la familia en casa. -¿A tu hijo? -¡No, a los desahuciados! -¿Y te caben en casa?, le dije para relajarle ...-Es grave, tío; tengo la cabeza alborotada..."
Ahí le tenemos a Nico y Pura que ven crecer de improviso su familia. Y a la familia de Quique, Toñi y las dos niñas, con la humillación de haber sido expulsados de su hogar pidiendo ahora alojamiento a la familia de un amigo. ¿Contempláis la escena? Poned otros nombres...¿Dónde te colocas tú? No le deis vueltas; ninguno de ellos es culpable, ni tú tampoco, aunque "haberlos haylos" Pero esta es la vida. ¿Qué hacer?... Naturalmente, lo que tú estás pensando, pero ¿saldrás a la manifestación? ¿Por qué? He ahí tu cuestión... Y ¿darías un paso más?...
El Golilla