| Durante el mes de agosto, a la salida de misa, se realizó una recogida de firmas, promovida por Cáritas, para solicitar el cambio de la ley hipotecaria. Un buen compromiso y un gesto solidario que nos explican en este artículo. |
CONTRA LA CONDENA HIPOTECARIA
A la dificultad histórica de nuestro país para acceder a una vivienda digna por parte de amplios sectores de la población, con la actual crisis económica se suma el drama de la pérdida de la vivienda por motivos económicos. De enero a junio sólo en la provincia de Burgos se han producido 600 desahucios. 
Las familias afectadas por estos desahucios pertenecen a los sectores sociales más castigados por la crisis: las personas que han perdido el trabajo, especialmente las que se encuentran en situación de paro de larga duración. Por otro lado, a la pérdida de trabajo y de la vivienda se suma una consecuencia totalmente inesperada y de efectos gravísimos: en el Estado español el procedimiento de ejecución hipotecaria prevé que, en caso de impago, la entidad financiera pueda adjudicarse la vivienda por el 60% de su valor de tasación, y seguir reclamando el resto de la deuda pendiente tanto a la persona afectada como a quienes la hayan avalado.
Así, a la dramática situación de no tener trabajo ni vivienda, se añade una deuda impagable. Se trata, por lo tanto, de una condena a la exclusión, y a la economía sumergida. Es por eso que hace falta una movilización social que fuerce un plan de rescate para los miles de familias que se sobre endeudaron, no para especular, sino simplemente para acceder a un bien de primera necesidad y a un derecho fundamental para las personas cómo es una vivienda digna.
Con este objetivo, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca presenta la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para pedir que el Congreso de los Diputados apruebe una modificación de la Ley hipotecaria. Con esta ILP se pretende que en los casos de vivienda habitual, la entrega de la propiedad de la vivienda liquide la totalidad de la deuda. También se propone que se paralicen los desahucios y que aquellas hipotecas que hoy resultan impagables puedan reconvertirse en un alquiler social. De este modo las familias afectadas podrían permanecer en sus viviendas destinando como máximo el 30% de sus ingresos para el pago del alquiler.
Es un absurdo y un escándalo social que los bancos sigan acumulando miles de pisos vacíos mientras miles de familias se quedan en la calle y con deudas de por vida. Por eso hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía porque se sume a la ILP en defensa del derecho a la vivienda aportando su firma. Si quieres saber más llama al 668 889 212.
Luis Izquierdo