PARA PENSAR
OTRA ECONOMÍA ES POSIBLE
La economía y la comunión se hacen más bellas cuando están la una junto a la otra. Más bella la economía, ciertamente, pero más bella también la comunión, porque la comunión espiritual de los corazones es aún más plena cuando se convierte en comunión de bienes, de talentos, de beneficios. Cuando el capitalismo hace de la búsqueda del beneficio su único fin, corre el riesgo de convertirse en una estructura idolátrica, una forma de culto. La mejor forma y más concreta para no hacer del dinero un ídolo es compartirlo, compartirlo con otros, sobre todo con los pobres, o para hacer estudiar y trabajar a los jóvenes, venciendo a la tentación idolátrica con la comunión
Papa Francisco
Dibujo realizado por: Adrián Arnaiz Galaz