PARA PENSAR
“Posturea para que el mundo lo vea. Que la vida con un filtro no es tan fea. Y si no te sientes guay, es porque tu autoestima se mide con likes”. Asi reza una canción de Arnau Griso que te invito a escuchar. En ella se nos presenta este mundo de las redes sociales en las que no se sabe lo que es real porque la apariencia envuelve la identidad y las relaciones se miden por los “me gusta” recibidos, en vez de por su comunicación o su vínculo.
La Navidad no tiene nada que ver con el postureo de lo grandioso. Belén está preñado de realidades sencillas y pequeñas: un niño envuelto en pañales es la señal de Dios, los pastores, unos de los más despreciados son los primeros destinatarios de esa gran noticia. Este acontecimiento no es adecuado para ponerlo en las redes sociales, porque tiene el sabor de lo auténtico, de lo que es verdad, de lo que no configura. A Dios sólo podemos encontrarlo en lo pequeño y en los pequeños. Recorrer ese camino es caminar hacia Belén. “Debes vaciar tu vida de lo superfluo para que pueda llenarse de lo esencial”
(Qim Muñoz Traver)
Dibujado por Belén Briones Diez