ENTREVISTANuestros mayores de la Residencia, haciendo memoria de los 75 años de
inicio de nuestra cruel guerra fratricida, nos regalan este relato ocurrido no muy lejos de aquí. DICIEMBRE
Diciembre empieza con la fiesta de la Inmaculada Concepción, 8
de diciembre. En
mi pueblo (Quintanilla del Agua),
íbamos a la ermita de la Virgen a sacarla en procesión y
rezábamos por nuestros familiares. El cura nos decía que en
esta fiesta se nos muestra que Dios cumple su promesa hecha a
María y nos muestra que también en nosotros se nos puede
cumplir. Después de misa se repartía pan hecho con el trigo de
las tierras de la Virgen. La iglesia tenía arrendadas unas tierras,
el pago se hacía con trigo, que se usaba para hacer el pan.
Hoy en día esas tierras están abandonadas. Otra cosa que más me gustaba de diciembre era la Navidad. Nosotros montábamos un belén muy grande en el salón, con un hermoso José, María y el Niño: eran muy bonitos. Les gustaba a mis hijos. Poníamos muérdago en la puerta de casa. En Nochebuena y Navidad preparábamos una gran comida y nos reuníamos todos en la mesa. Preparábamos todo tipo de comida: me acuerdo que cocinábamos muchas cosas y que siempre había un plato para uno más. Y cantábamos villancicos, toda la familia junta. Uno de los que más me gustaba y me acuerdo es: El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió. Los pastorcillos quieren ver a su rey Le traen regalos en su viejo zurrón Ropopom, Ropopom Ha nacido en el portal de Belén el Niño Dios Yo quisiera poner a tus pies algún presente que te agrade Señor. Mas tu ya sabes que soy pobre también Y no poseo más que un viejo tambor. Ropopom, Ropopom En tu honor frente al portal tocaré con mi tambor En tu honor frente al portal tocaré con mi tambor El camino que lleva a Belén lo voy marcando con mi viejo tambor nada mejor hay que te pueda ofrecer, su ronco acento es un canto de amor Ropopom, Ropopom Cuando Dios me vio tocando ante él me sonrió. Florencia Ortega
|
|

